Del vocabulario bibliotecario

Aun a sabiendas de que la comunidad de colegas podrá sentirse molesta, publico aquí algunas opiniones personales sobre el uso de ciertos términos provenientes de ámbitos lejanos al mundo de las bibliotecas y que, no obstante esos orígenes, se han instalado entre nosotros como cualquier virus. Las palabras hacen olas, como piedras en el agua. Si en custodiar un manuscrito antiguo se afanan los colegas con empeño y te cortan las manos si derramas un miserable ácaro en el pliego, cómo es que con liviana enjundia trocan palabras y sus ecos vivos y vuelan de un plumazo su soberana alcurnia. ¿Afán de armar vocabulario? ¿Precisión de ingeniero pretendida? ¿Cuándo dirán también que aquel papiro fue obra de un homo primitivo? En un cenáculo invisible lo deciden y a circular lo ponen como a un virus. Qué profesión más noble y más villana custodiar las palabras y matarlas. Fueron lectores nuestros visitantes fueron filósofos y sabios, ...